Autogeneración eléctrica: industrias necesitan al menos USD 500.000 por MW y seis meses para instalar equipos de emergencia
24 de septiembre de 2026

Autogeneración eléctrica: industrias necesitan al menos USD 500.000 por MW y seis meses para instalar equipos de emergencia

Entre la exhibición de paneles fotovoltaicos, transformadores eléctricos y maquetas de sistemas híbridos de autogeneración para el sector privado, el Centro de Convenciones de Guayaquil se convirtió en el epicentro de la urgencia energética de Ecuador.

Durante la inauguración del congreso Expo Energy Ecuador 2026, este miércoles 23 de septiembre de 2026, el plan de desconexión eléctrica para grandes industrias marcó el debate central del encuentro.

El Ministerio de Ambiente y Energía dispuso desde el 22 de septiembre la desconexión de una jornada a la semana para las industrias y empresas de mayor consumo categorizados en Alto Voltaje 1 (AV1) y AV 2. El Gobierno busca liberar entre 3.100 megavatios MWh semanales. Esta es una de las medidas con las que el país busca preservar el embalse de Mazar, el más importante para el sector eléctrico, durante el estiaje o la época de bajos caudales en los ríos, que alimentan la generación hidroeléctrica en el país.

¿Cuánto impacta eso en la demanda de electricidad del país? La desconexión de las empresas representa el 2,93% de la demanda media de Ecuador.

Pero empresarios, consultores y proveedores tecnológicos reunidos en la feria advirtieron que la autogeneración privada no es una solución inmediata ni de bajo costo.

Los equipos de respaldo no sustituyen energía en firme

El plan gubernamental abarca a 185 empresas de alto consumo, el 90% de las cuales se concentra en el polo industrial de Guayaquil y Durán, en la provincia del Guayas.

Se establece la desconexión programada del Sistema Nacional Interconectado (SNI) para el segmento AV1 (redes de 40 kV a 138 kV). Pero la infraestructura eléctrica interna de la mayoría de fábricas no está concebida para suplir jornadas completas de producción, coincidieron panelistas en el evento.

El empresario y constructor de soluciones eléctricas, José Pileggi, explica que la mayoría de las industrias únicamente posee equipos de generación de emergencia de tipo modo de espera o ‘standby’.

Estos motores a combustión (a diésel) están diseñados para operar pocas horas ante cortes imprevistos -corren riesgo mecánico si se extiende su uso- , pero carecen de la capacidad de trabajo continuo de las unidades de potencia principal o ‘prime’, capaces de abastecer energía firme 24/7, dijo.

El impacto es aún más severo en industrias con procesos térmicos, como cementeras o siderúrgicas. “A una cementera no se le puede apagar un molino por un día, porque su recuperación y limpieza toma entre 48 y 72 horas; por un día de corte se pierden tres de producción”, señala Pileggi.

Un panel fotovoltaico se exhibe en un stand comercial de exhibición comercial de la feria Expo Energy Ecuador 2026, en el centro de Convenciones de Guayaquil, el 23 de agosto de 2026.PRIMICIASUn panel fotovoltaico se exhibe en un stand comercial de exhibición comercial de la feria Expo Energy Ecuador 2026, en el centro de Convenciones de Guayaquil, el 23 de agosto de 2026.PRIMICIAS

Al menos USD 500.000 y seis meses de espera para nuevos equipos

Frente a la necesidad de adquirir equipos propios para autogeneración de la industria, los datos del mercado muestran barreras económicas y logísticas.

En el segmento de motores diésel para autogeneración de energía de potencia principal (2 a 3 MW), los costos oscilan entre USD 500.000 y USD 600.000 por megavatio, dependiendo de su procedencia, agregó Pileggi, cuya empresa ofrece servicios de ingeniería, procura y construcción en la feria. Él propone aplicar estímulos tarifarios y rebajas en planillas para usuarios que reduzcan su consumo.

En la exhibición comercial, voceros del grupo industrial Improel/Siselec, coincidieron en que la instalación de una unidad de generación termoeléctrica de 1 MW parte desde medio millón de dólares. Además, precisaron que la sola importación del equipo tarda cuatro meses y la puesta en marcha requiere un plazo mínimo de seis meses.

Hay que recordar que el Gobierno dio un plazo hasta diciembre de 2026 para que los grandes consumidores del país cuenten con su propia generación de electricidad.

“Si lográsemos apenas un 5% de ahorro en la demanda nacional,
significaría liberar hasta 280 megavatios. Tradúzcalo en una central
de generación que costaría unos USD 300 millones y que demoraría hasta
18 meses en instalarse”.
José Pileggi, empresario y consultor del sector eléctrico.

La empresa ofrece soluciones híbridas con unidades de generación termoeléctrica, paneles solares para camaroneras y almacenamiento en baterías, que pueden ajustarse a la demanda industrial y que suelen instalarse en un plazo de ocho meses.

Para capacidades mayores los plazos se disparan. La alta demanda internacional impulsada por la inteligencia artificial y la minería extiende los tiempos de entrega de turbinas a 36 meses (unidades de 56 MW de firmas como General Electric o Siemens, por ejemplo). Mientras un proyecto de ingeniería, procura y construcción completo requiere mínimo tres años, señalan desde Pileggi Construcciones.

Fuente: Primicias

Síguenos en redes sociales