
Balao sobrevive bajo el agua y otros siete ríos están debordados en Ecuador en medio del arribo de El Niño
Balao sobrevive bajo el agua y otros siete ríos están debordados en Ecuador en medio del arribo de El Niño
El desbordamiento de ríos es una de las principales consecuencias que dejan las fuertes lluvias que se registran en Ecuador, en medio de los pronósticos de un fenómeno de El Niño muy intenso.
Uno de los cantones más impactados por las precipitaciones es Balao, en Guayas, donde cerca de 100 personas han sido evacuadas por el desbordamiento de dos ríos en el cantón.
PRIMICIAS llegó hasta Balao y constató que una de las vías principales está completamente bajo el agua, y los estudiantes, por ejemplo, ingresan al colegio del cantón para rescatar sus cuadernos y libros antes de que se pierdan debido a las inundaciones.
Se trata de la tercera gran inundación que registra Balao en 2026, las dos primeras ocurrieron durante la temporada lluviosa normal de la Costa, a inicios de año.
En septiembre, los cantones de la Costa atraviesan la temporada seca del año, que se ha alterado debido al arribo del fenómeno de El Niño.
Siete ríos desbordados en la Costa
El último reporte de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, emitido la mañana del 28 de septiembre de 2026, detalla que siete ríos se han desbordado en el país: tres en Esmeraldas, dos en Manabí y dos en Guayas:
Esmeraldas:
- Río Pambil
- Río Onzole
- Río Cayapas
- Río Amarillo
- Río El Chorrón
- Río Buena Vista
- Río Ayampe
El cantón Muisne es el más afectado de Esmeraldas y más de 600 personas resultaron damnificadas por el desbordamiento del río Sucio.
Por otra parte, el servicio ECU 911 coordinó la atención de 22 emergencias relacionadas con el inicio de las lluvias en el país, entre ellas inundaciones, precipitaciones y deslizamientos.
La mayoría de emergencias se reportaron en Guayas, seguido de Pichincha, Los Ríos y Chimborazo.
Los pronósticos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) advierten que las lluvias se mantendrán durante la mañana, tarde y noche del 28 de septiembre de 2026.
El Niño es un fenómeno natural declarado en junio y cuyo pico se espera para finales de año. Según pronósticos de la agencia científica NOAA se encamina a convertirse en el más intenso jamás registrado, amplificando los efectos del cambio climático de origen humano.
Al calentar las aguas superficiales en los mares del planeta, El Niño modifica los patrones meteorológicos y los vientos sobre el Pacífico, con repercusiones en cadena sobre las precipitaciones y las temperaturas a escala mundial.