
Seguridad, movilidad y servicios: Las nuevas prioridades de quienes compran vivienda en Guayaquil
Seguridad, movilidad y servicios: Las nuevas prioridades de quienes compran vivienda en Guayaquil
Los compradores de vivienda en Guayaquil priorizan cada vez más seguridad, conectividad y servicios. Nuevos polos residenciales y cambios en las formas de habitar redefinen el mercado inmobiliario.
ImagenLa compra de vivienda en Guayaquil ha cambiado. Más allá del precio y el tamaño, los compradores evalúan hoy factores relacionados con la calidad de vida: seguridad, tiempos de traslado y cercanía a servicios. Este comportamiento coincide con una recuperación del mercado. Según la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Vivienda del Ecuador (APIVE), las reservas de vivienda en Guayaquil crecieron 44% entre enero y abril de este año.
Para Amparo Marín, especialista inmobiliaria en RE/MAX Golden Home, la vivienda dejó de ser solo una inversión patrimonial para convertirse en una decisión vinculada al bienestar. “El guayaquileño ya no compra solo metros cuadrados; compra tranquilidad y tiempo”, señala.
Una ciudad con nuevos polos residenciales
La seguridad se ha convertido en el primer criterio de búsqueda, seguida por movilidad y acceso a servicios. La cercanía a colegios, comercios, salud y espacios recreativos influye cada vez más en la elección. “La seguridad abre la conversación, la movilidad la valida y los servicios consolidan la plusvalía”, explica Marín.
Samborondón mantiene su posición como uno de los mercados residenciales más consolidados, mientras La Aurora y Daule ganan protagonismo con nuevos desarrollos. En el oeste, Vía a la Costa, Ceibos, Puerto Azul y Chongón continúan su expansión, mientras Puerto Santa Ana y Ciudad del Río representan el crecimiento de la vivienda vertical.
Nuevas formas de habitar
Las casas siguen siendo una opción preferida para muchas familias, pero los departamentos ganan espacio entre jóvenes profesionales e inversionistas por su practicidad y menor mantenimiento. También crece la demanda por proyectos con amenidades como coworking, áreas pet friendly y espacios comunitarios. Los hogares buscan mayor flexibilidad para combinar trabajo, estudio y vida familiar.
Un mercado más diverso
Guayaquil avanza hacia un modelo residencial con varios polos de desarrollo. La decisión de compra depende cada vez más de una combinación de ubicación, conectividad, servicios, potencial de renta y capacidad de reventa. “La plusvalía no está en la moda; está en la combinación de ubicación, servicios, seguridad y liquidez”, concluye Marín.