Seguro de vivienda en Ecuador: solo 13% tiene uno, aunque 72% lo considera importante
2026-08-18

Seguro de vivienda en Ecuador: solo 13% tiene uno, aunque 72% lo considera importante

Una casa suele ser la mayor inversión de una familia. Se compra con años de trabajo, crédito, ahorro y sacrificios. Sin embargo, cuando se trata de protegerla frente a un terremoto, un incendio, un robo o una inundación, la realidad cambia: la mayoría de los ecuatorianos no tiene un seguro para su vivienda.

El dato más reciente y específico disponible es revelador. Un estudio de Chubb, elaborado con una encuesta en nueve países de América latina, incluido Ecuador, encontró que solo 13% de los ecuatorianos consultados declaró tener contratado un seguro de hogar. Al mismo tiempo, 72% considera que contar con esta protección es clave frente a los riesgos que enfrenta una vivienda.

La diferencia entre ambas cifras deja una pregunta incómoda: si los ecuatorianos saben que su casa está expuesta, ¿por qué tan pocos pagan para protegerla?

La pregunta cobra mayor relevancia después de eventos como los terremotos registrados este año en la región. En Venezuela, los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 del 24 de junio dejaron miles de afectados y miles de personas sin vivienda. En Colombia, otro terremoto volvió a poner sobre la mesa cuánto puede costar para una familia reconstruir su patrimonio después de un desastre.

No significa que un seguro evite que una casa se dañe. Lo que hace es evitar que el propietario tenga que asumir solo el costo financiero del desastre, siempre dentro de las condiciones contratadas.

La estructura de la vivienda es lo que más quieren proteger los ecuatorianos

Cuando los ecuatorianos piensan en proteger su hogar, lo primero que está en juego no es el televisor, la refrigeradora o el dinero guardado en casa. Es la vivienda misma.

El estudio de Chubb muestra que 56% de los encuestados identifica la estructura y construcción de su casa como su principal preocupación. Después aparecen los electrodomésticos, con 46%; los equipos electrónicos, con 43%; y el dinero en efectivo, con 39%.

La prioridad se vuelve todavía más clara cuando la pregunta cambia de la preocupación a la decisión de contratar un seguro: 75% señala que la cobertura de la estructura y construcción de la vivienda es lo primero que buscaría proteger.

En otras palabras, para los ecuatorianos la casa no es solo el lugar donde viven, sino uno de los bienes que más les preocupa preservar frente a posibles daños.

Esa preocupación cobra relevancia en un país expuesto a distintos riesgos. Sismos, sequías, incendios y cortes de electricidad forman parte del escenario que enfrentan los hogares, mientras que los daños a la estructura pueden convertirse en un golpe económico difícil de asumir para una familia.

Edwin Astudillo, Country President de Chubb Ecuador, explica que esa percepción de riesgo también alcanza a los bienes que están dentro de la vivienda. “Ecuador es un país que enfrenta riesgos sísmicos, sequías, incendios y cortes de luz en los últimos tiempos”, señala.

Según Astudillo, la estructura de las viviendas concentra una preocupación especialmente alta, seguida por los electrodomésticos, que pueden verse afectados por las interrupciones del servicio eléctrico. En ese contexto, sostiene que un seguro de hogar puede ayudar a proteger la estabilidad financiera de las familias y su patrimonio.

La preocupación, además, no desaparece cuando los propietarios salen de casa. Al contrario, dejar la vivienda sola también genera inquietud y pone sobre la mesa otra pregunta: ¿cómo protegen los ecuatorianos su hogar cuando no están allí?

El 76% de ecuatorianos se preocupa al dejar su casa sola durante un viaje

El 76% de los encuestados dijo estar muy o bastante preocupado cuando deja su vivienda sola por vacaciones o viajes de trabajo.

Pero ¿qué hacen para protegerla? El 66% encarga su vivienda a terceras personas y 42% recurre a cámaras de seguridad. El seguro tiene una presencia mucho menor: en el caso específico de Ecuador, Chubb reporta que 9% opta por contratarlo para proteger su vivienda mientras está de viaje.

El contraste es evidente: la mayoría toma alguna precaución, pero muy pocos transfieren el riesgo financiero a una aseguradora.

¿Por qué los ecuatorianos dudan en asegurar su vivienda?

Los datos disponibles no permiten atribuir la baja penetración a una sola causa. Pero sí dejan ver varias razones posibles.

Una es la no existencia de una cultura de prevención. La propia industria reconoce que en Ecuador el aseguramiento del hogar sigue siendo bajo.

También existe un problema de percepción: mientras el terremoto, el incendio o una inundación parecen acontecimientos lejanos, la prima mensual es un gasto inmediato.

Ahí aparece un comportamiento bastante humano: pagar hoy por algo que quizá nunca se utilice puede resultar menos atractivo que pagar por un bien o servicio que se disfruta inmediatamente.

“El seguro funciona precisamente al revés. La lógica económica es transferir a una compañía aseguradora una parte de un riesgo que podría ser demasiado grande para el presupuesto familiar. Un seguro de hogar es una inversión en tranquilidad y bienestar para el presente y el futuro”, acotó Andrés Rodríguez Verdesoto, economista.

¿Cuánto cuesta asegurar una vivienda en Ecuador?

Aquí no existe una tarifa única. El precio depende, entre otros factores, del valor de la vivienda, ubicación, antigüedad, características constructivas, riesgos cubiertos, bienes asegurados y deducibles.

Pero hay productos en el mercado ecuatoriano que permiten dimensionar el costo.

En años recientes se han ofrecido seguros de hogar desde aproximadamente $10,61 mensuales para determinadas coberturas de contenido y desde $18,45 para planes que combinan estructura y contenido.

También existen productos que calculan la prima en función del valor asegurado. Chubb señala que es posible proteger el patrimonio por menos de 1% del valor del inmueble, dependiendo del producto y sus condiciones.

La comparación que debería hacerse, entonces, no es simplemente “¿cuánto cuesta el seguro?”, sino:

Supongamos una vivienda que, entre estructura y contenido, representa un patrimonio de $100.000.

Para el propietario, perderla por completo significaría encontrar una cantidad que probablemente no tiene disponible. Una póliza, en cambio, permite pagar una cantidad mucho menor para trasladar parte de ese riesgo a una aseguradora.

Económicamente, el seguro no debe analizarse como una herramienta de protección patrimonial.

Si nunca ocurre un siniestro, el propietario puede sentir que “perdió” el dinero de las primas. Pero si ocurre un evento severo, la relación cambia radicalmente. (JS)

¿Qué cubre un seguro de hogar en Ecuador? Estas son las protecciones que puede incluir

Una póliza puede proteger la estructura de la vivienda, pero también los bienes que están dentro de ella.

Dependiendo del contrato, puede incluir incendio, terremoto, erupción volcánica, inundaciones, robo, daños por agua, daños eléctricos, electrodomésticos, equipos electrónicos, responsabilidad civil, entre otras coberturas.

“Un seguro de hogar en Ecuador puede proteger contra robos, incendios y desastres naturales como sismos o inundaciones, además de cubrir daños a estructuras, electrodomésticos y otros bienes esenciales”, recalcó Rodríguez Verdesoto.

Algunas pólizas también ofrecen asistencia para emergencias domésticas como plomería, cerrajería o electricidad.

Pero aquí aparece una advertencia fundamental: tener seguro no significa tenerlo todo cubierto.

Se debe revisar qué bienes están incluidos, cuáles son los límites, qué eventos están excluidos y cuánto corresponde pagar como deducible.

Asegurar la casa no es solo proteger sus paredes: también es proteger el patrimonio familiar

Una de las preguntas más importantes antes de contratar una póliza es cuánto costaría reconstruir la vivienda. No necesariamente cuánto vale en el mercado.

Una casa puede tener un valor comercial determinado por su ubicación y terreno, pero el seguro de estructura normalmente está relacionado con el costo de reconstrucción del inmueble, bajo las condiciones de la póliza.

Si una vivienda requiere $120.000 para ser reconstruida y se asegura por $70.000, el propietario podría quedar expuesto a una pérdida importante.

Por eso, contratar el seguro más barato no necesariamente significa contratar el mejor seguro.

Aquí está la parte que suele quedar fuera de la conversación. Una familia que no asegura su vivienda también está tomando una decisión financiera: está decidiendo asumir por cuenta propia todos los riesgos que podrían afectar su patrimonio.

Eso puede funcionar durante años. Hasta que ocurre un terremoto, un incendio, un robo importante, o una inundación.

Los recientes terremotos de Venezuela y Colombia son un recordatorio de que un evento sísmico no solo provoca daños físicos: puede convertir la vivienda familiar en una pérdida económica de enorme magnitud.

Y existe otro riesgo más cotidiano: los daños eléctricos.

El estudio de Chubb encontró que 46% de los ecuatorianos consultados considera que los electrodomésticos son uno de los bienes que más le preocupa proteger.

Por eso, una póliza de hogar no necesariamente debe pensarse solamente como “un seguro contra terremotos”. Puede funcionar como una protección más amplia para el patrimonio familiar.

Fuente: La Hora

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