Auge constructor: desarrollo habría sido difícil de imaginar en 1921
17 de septiembre de 2026

Auge constructor: desarrollo habría sido difícil de imaginar en 1921

El desarrollo de la industria de la construcción en el Ecuador durante los últimos 105 años refleja una profunda metamorfosis histórica, caracterizada por la transición desde un territorio desconectado y rural hacia una nación urbanizada e interconectada. EL UNIVERSO ha registrado los hitos que transformaron la geografía física del país.

Expertos ven que el sector no solo responde a las demandas de más de 11 millones de habitantes urbanos, sino que ha pasado de ser un reflejo del crecimiento de las ciudades a convertirse en un motor activo de su estructuración. Y que en esta transición entre el ayer y el hoy persisten desafíos para la industria que vive el “año de la construcción”.

Al comparar la época actual con la de 1921 se evidencian avances significativos: “Cuando uno observa estos 105 años, Ecuador pasó de ser un territorio muy desconectado, predominantemente rural, a convertirse a un país urbano que está interconectado con infraestructura de una escala que había sido muy difícil tan solo de imaginar en 1921”, comenta Joan Proaño, vicepresidente de Constructores Positivos y CEO de Proaño | Proaño.

Ese cambio se fundamentó en la consolidación de la red vial, proyectos energéticos, como Paute, edificado entre 1976 y 1983, o Coca Codo Sinclair (2016); e infraestructura de alta complejidad técnica, como el metro de Quito, inaugurado en diciembre de 2023.

Construcción de la represa de Paute, también llamada represa Daniel Palacios.  Foto: Teodoro RodríguezConstrucción de la represa de Paute, también llamada represa Daniel Palacios. Foto: Teodoro Rodríguez

Para Paulina Viteri, ejecutiva de Operaciones y Asuntos Legales de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Vivienda del Ecuador (Apive), la llegada del ferrocarril Guayaquil-Quito en 1908 marcó el origen de la integración territorial y urbana del país. “La capacidad de conectar ciudades, puertos y centros productivos modificó no solo la movilidad, sino también dónde y cómo crecieron las ciudades”, señala Viteri sobre una obra emblemática que se concretó pocos años antes del nacimiento de EL UNIVERSO.

A la par de la infraestructura, la forma de edificar experimentó un giro radical. Viteri explica que el paso de un modelo tradicional a uno moderno “fue un proceso progresivo de profesionalización, pero el desafío pendiente es que ese nivel técnico sea homogéneo en todo el país”. La incorporación de ingeniería especializada, sistemas industrializados y herramientas digitales, como la metodología BIM, modificó los estándares de ejecución.

Mientras, Proaño analiza que “la construcción ecuatoriana ha tenido una gran transformación: pasamos de construir sobre la base de la experiencia, del oficio, hacia una industria donde cada vez pesa más la normativa, la tecnología, la planificación”.

Metro de Quito comenzó oficialmente el 16 de enero de 2013, y su operación comercial se inauguró el 1 de diciembre de 2023.Metro de Quito comenzó oficialmente el 16 de enero de 2013, y su operación comercial se inauguró el 1 de diciembre de 2023.

Ese salto técnico estuvo condicionado por la realidad sísmica de la región. Eventos como los terremotos de Ambato en 1987 y Pedernales en 2016 obligaron a fortalecer la normativa técnica, resalta.

A pesar de los avances representados por la Norma Ecuatoriana de la Construcción (NEC-15), la informalidad estructural sigue marcando una brecha crítica entre el sector formal y la autoconstrucción. Proaño advierte sobre este riesgo persistente al señalar: “Podemos tener excelentes normas, ingenieros, constructores, pero, si la gran mayoría de las ciudades se construye de manera informal, no solo que no tienen los permisos municipales, sino que carecen totalmente de planificación, de diseño profesional o de control técnico...”.

En el ámbito del financiamiento, el cierre del Banco Ecuatoriano de la Vivienda (BEV) reconfiguró las dinámicas entre el Estado y los promotores privados. La entidad estuvo activa como institución financiera desde 1961 hasta 2014, año en el que inició su proceso de liquidación, según datos de la Superintendencia de Bancos. A través de ese banco los ciudadanos pudieron acceder a planes de vivienda, como Las Acacias, La Pradera, Los Sauces, entre otros.

Viteri menciona que “la desaparición del Banco Ecuatoriano de la Vivienda significó perder una institución pública concebida específicamente alrededor del financiamiento habitacional y del desarrollo de vivienda”.

Ante este vacío, el esquema viró hacia mutualistas, Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess) y programas gubernamentales de subsidio de tasa, como Credicasa (2,99 %) y Miti-Miti (4,99 %). Aun así, el gremio indica que cerca del 70 % de la población no puede certificar ingresos para un crédito tradicional, por lo que ve urgente crear un plan nacional de ahorro que bancarice a los trabajadores informales y les permita acceder a una vivienda.

En 1974, el Gobierno de Guillermo Rodríguez Lara, a través la Junta Nacional de la Vivienda, inició la construcción de la ciudadela Las Acacias, en Guayaquil. Los ciudadanos pudieron acceder a este plan de vivienda por medio del Banco Ecuatoriano de la Vivienda con un crédito a 30 años.  Foto: Tomado de www.facebook.com/Guayaquil2020En 1974, el Gobierno de Guillermo Rodríguez Lara, a través la Junta Nacional de la Vivienda, inició la construcción de la ciudadela Las Acacias, en Guayaquil. Los ciudadanos pudieron acceder a este plan de vivienda por medio del Banco Ecuatoriano de la Vivienda con un crédito a 30 años. Foto: Tomado de www.facebook.com/Guayaquil2020

El panorama económico de 2026 proyecta crecimiento. Viteri indica que las reservas de vivienda crecieron un 28 % entre enero y abril en comparación con el mismo periodo de 2025, al tiempo que la colocación de crédito hipotecario del sector privado y la economía popular y solidaria creció un 21,2 %.

Esta reactivación económica se refleja de manera directa en el mercado laboral nacional. Respecto a la evolución del empleo en el sector, Proaño detalla la recuperación registrada durante el último año: “En el 2024 teníamos un total de empleo en la construcción de 505.000 trabajadores, en el 2025 bajamos a 483.000 en el primer trimestre, pero ya en el 2026 nos recuperamos y estamos con 566.000 trabajadores. Del primer trimestre del 2025 al primer trimestre del 2026 en realidad hemos subido 83.000 puestos de empleo, lo cual es algo muy bueno y positivo para el Ecuador no solo en la parte económica, sino también en la parte social”. De igual forma, los empleos adecuados en el área aumentaron a 202.000 en el primer trimestre de 2026.

Finalmente, el sector avanza hacia la integración de normativas de eficiencia energética y certificaciones sostenibles, como EDGE o LEED. Viteri enfatiza que “la sostenibilidad debe dejar de entenderse únicamente como un atributo ambiental: para el comprador también significa menor consumo de energía y agua y menores costos de operación durante toda la vida útil del inmueble”. El gran reto para las siguientes décadas radicará en masificar estas tecnologías y garantizar que los beneficios de la construcción formal alcancen a toda la población ecuatoriana. (I)

Fuente: El Universo

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